jueves, 5 de junio de 2014

El Indigenismo

Por Fernando Trujillo

Había querido abordar este tema desde hace tiempo pero por diversos motivos tuve que posponerlo,  este tema es muy delicado y suele confundirse el rechazo al indigenismo con el racismo, el “eurocentrismo” o el malinchismo—termino mexicano que deriva de la Malinche y significa preferencia por lo extranjero—no dudo que usen algunos de estos términos para atacar mi artículo o mi persona pero es una consecuencia lógica de abordar estos temas desde un punto de vista crítico.
El indigenismo es una corriente ideológica que idealiza a las culturas amerindias con lo armónico, lo puro y la armonía con el universo mientras que ve la herencia europea como malo, lo peor y fuente de toda calamidades y desgracias para los pueblos originarios—termino que voy a destrozar más adelante—el indigenismo entonces se reduce a culpar de todos los problemas socioeconómicos actuales y culturales a la herencia europea, así de sencillo, así de simplista.
América Hispana es una unión entre el elemento nativo, indígena y el elemento hispánico, europeo, el indigenismo es en este sentido desunión, separatismo, fomentar el odio, el populismo y el rencor. Los indigenistas tienen un profundo odio hacia el legado y sangre europea mientras que tergiversan el pasado prehispánico como una era idílica de felicidad y armonía.  El indigenista impulsa en la mente de los nativos la mentalidad del perdedor, es decir el eterno victimismo, el “fuimos conquistados”, el “pueblo oprimido” lo cual es un obstáculo para el avance de un pueblo.
Este victimismo político es la base principal de la corriente indigenista, culpar a los otros del atraso cultural y social en vez de aceptar responsabilidades como pueblo y buscar soluciones. Los indigenistas piden derechos tal cual limosnero pero no están dispuestos a luchar por ellos ni a aceptar responsabilidades, para ellos la ideología indigenista es un arma populista para poder tener derechos y privilegios gratis por encima del resto de la población. En este sentido el indigenismo es el equivalente del white supremacy y el black power de los Estados Unidos, la supremacía de un solo grupo sobre los demás.

Irónicamente los principales ideólogos de esta corriente son descendientes directos de españoles como Eduardo Galeano, Eduardo del Rio “Rius” Paco Ignacio Taibo II y el mismo subcomandante Marcos descendiente de europeos y proveniente de una familia de clase alta. Todos ellos tergiversadores de la historia, promotores del odio hacia una parte de nuestra herencia.
Muchos indigenistas son jóvenes de clase alta, de escuelas privadas sin una gota de sangre indígena pero que se unen a la causa por moda, por pose social y por ignorancia por supuesto. Entonces podríamos considerar al indigenismo no solo un absurdo sino también parte de la gran corriente del marximo cultural que predomina en occidente.

Dejemos en claro que toda conquista surge por medio de la guerra, del derramamiento de sangre, los europeos conquistaron de la misma manera en la que los aztecas conquistaron y sometieron a otros pueblos. Es la naturaleza humana que cuando dos razas se encuentran comienza una lucha por conquistar y sobrevivir. Dejemos en claro también que si los españoles no hubieran llegado a México hubieran llegado entonces los británicos o los holandeses, incluso—dejando volar la imaginación—pudieron haber llegado los otomanos y entonces la población indígena si hubiera sido exterminada, si hubiera habido genocidios y esclavitud. Ahora en el caso de México la historia oficial y los indigenistas afirman que los españoles—a los que tachan de ladrones y borrachos—debido a su arsenal más avanzado derrotaron a los aztecas. ¿En realidad se puede a llegar a creer tamaña ridiculez? Según las descripciones los españoles que llegaron con Cortes eran ladrones, piratas, prisioneros y borrachos que derrotaron a un pueblo noble y valiente. Para empezar si fuera cierto eso no hablaría muy bien de los aztecas, para continuar el Reino de España no permitía que prisioneros y personas con antecedentes criminales viajaran al Nuevo Mundo por lo que esa tesis está más que desechada.
En cuanto a lo del “arsenal avanzado”, unos cuantos mosquetes y unos cuantos cañones no van a derrotar a ningún imperio, eso está fuera de toda lógica.
Lo cierto es que Cortes formo alianza con otros pueblos indígenas como los tlaxcaltecas para acabar con la tiranía de los aztecas, estos pueblos estaban hartos de la esclavitud, el terror y los horrendos sacrificios humanos a los que eran sometidos por lo que se unieron a los españoles en su lucha por derrocar la tiranía, viéndolo de este modo más que una guerra de conquista fue una autentica lucha de independencia en la que españoles e indígenas pelearon juntos para derrocar a los tiranos.
Ahora contrario a lo que la leyenda negra dice, los españoles no prohibieron las culturas autóctonas, más bien aprendieron las lenguas indígenas e hicieron posible que se mantuvieran hasta nuestros días al escribir la gramática de decenas de lenguas indígenas para que no se perdieran, sobre las costumbres y danzas muchas de ellas han llegado intactas hasta nuestros días aunque algunas han tenido influencia hispánica. Algo que los “historiadores” indigenistas nunca mencionan.
En México los españoles respetaron las comunidades indígenas con sus tradiciones y su propia forma de gobierno algo que cuando la republica llego entonces fueron asimiladas, se les quito derechos e incluso se les extermino. Juárez al que los indigenistas e izquierdistas tanto veneran fue de los que más persiguió y empobreció a los indígenas.
La gran mayoría de las patrañas y absurdos indigenistas se pueden encontrar en el libro “Las Venas Abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano, libro que puede ser considerado la Biblia indigenista y que Hugo Chávez uso como panfleto político, básicamente para ser un indigenista fanático se tiene que leer este libro.
El libro de Galeano está escrito con odio, absurdos y en donde todo lo malo viene de Europa mientras que América era un paraíso utópico, toda la historia de América es vista desde un punto de vista simplista, poniendo un dualismo absurdo de españoles malos y nativos buenos.
En América antes de la llegada de los españoles no se “veneraba al sol, la luna, la tierra y la lluvia que moja”, se veneran a dioses con sus respectivos cultos, con su sacerdocio que exigía sacrificios humanos. Los aztecas esclavizaban a otros pueblos, ofrecían brutales sacrificios de sangre y antropofagia. Las civilizaciones prehispánicas estaban en constantes guerras y la gran mayoría ya estaban en una decadencia moral y cultural cuando los españoles llegaron.
Dejemos de ver el pasado precolombino como algo idílico y veámoslo como fue, con su grandeza y su caída, con sus cosas maravillosas y sus horrores. Con su sabiduría y su tiranía. La historia de los pueblos de América no fue un cuento de hadas, no fue una utopía,  esa ridícula idealización ha entorpecido el trabajo del historiador y ha puesto un muro para evitar conocer la realidad de nuestra historia.

El concepto de pueblos originarios resulta bastante absurdo ¿Quiénes son los pueblos originarios? ¿Los indígenas? Si vemos la teoría del estrecho de Bering, los antepasados asiáticos de los indígenas llegaron hasta ese continente, lo que no los haría un pueblo originario. Ahora los indios son poblaciones preexistentes a la idea de América, el pueblo que le da origen a esta idea es España y en menor medida Portugal. Los pueblos originarios no es un concepto limitado a los indígenas, somos nosotros los descendientes de españoles, los criollos también somos pueblos originarios, nuestra gente trabajo aquí, prospero aquí, lucho por esta tierra también.  (Para saber más de este tema recomiendo leer ampliamente el articulo Cuestionando el concepto de “Pueblos originarios” de Alberto Buela)
Los pueblos originarios de América son los criollos que la levantaron y que la hicieron prosperar, los indigenistas limitan el concepto a su propia idea sin contar con los demás o simplemente considerándolos invasores.
El odio de los indigenistas les impiden ver los aportes de otros pueblos, ellos manifiestan un feroz racismo contra todo lo que no cuadre en su limitada visión del mundo.
Si América Hispana quiere salir adelante como unidad política y nacional es tiempo de aceptar nuestra identidad no como indígenas ni como españoles, sino como criollos, como hispanoparlantes.
La dictadura indigenista tanto cultural como política impide descubrir e investigar sobre nuestra herencia criolla, cualquier indicio de querer estudiar esto será ligada al racismo y a un supuesto eurocentrismo.
Investigar sobre nuestra historia, sentirse orgulloso de ser descendiente de criollos y sentirse más ligado a tu identidad europea no es racismo, es orgullo, no tenemos por qué pedir perdón por nuestra sangre ni por lo que nuestros antepasados hayan hecho, no tenemos por qué sentirnos atemorizados por la dictadura de lo políticamente correcto.
Hay que derrumbar la leyenda negra anti-española que nos impide amar e investigar sobre parte de nuestra historia y desentrañándola veremos quienes fueron los artífices de este nefasto mito. Aquellos que fueron expulsados de España y se fueron a Holanda en donde fundaron varios negocios, más tarde financiaron la revuelta de Cromwell y se instauraron en Inglaterra. La leyenda negra es su venganza.
El indigenismo con su populismo ha sumido en la ignorancia y la pobreza a los mismos pueblos que dice ayudar, ha creado a líderes socialistas que se erigen como caciques sobre las poblaciones, ha ido deteniendo su progreso y aumentado su pobreza y ante todo ello culpan a la herencia española.
Es tiempo de que dejemos de culpar de todos nuestros males a otras naciones, debemos aceptar responsabilidades como pueblo, luchar por salir adelante y terminar de una vez por todas con esa mentalidad del perdedor.
Somos la mezcla de dos culturas, la unión entre los mejores elementos culturares de dos grandes potencias, el indigenismo es separatismo, es hacernos sentir incompletos como sociedad y es sobre todo odio.
Podemos concluir este articulo con las palabras de Miguel León-Portilla máxima autoridad en temas prehispánicos de México: “Si un mexicano odia lo español, se odia así mismo”

Si superamos las divisiones y el indigenismo entonces avanzaremos como pueblo.


*Artículo tomado del sitio http://imaginacionalpoder77.blogspot.com.ar/2014/01/el-indigenismo.html


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